El pasado 27 de marzo, en el Salón Sergio Larraín del Campus Lo Contador, se realizó la charla en torno a la moda como forma de pensamiento, a partir de la presentación del filósofo Emanuele Coccia. Su charla, titulada La moda como filosofía: pensar con tejidos, crear conceptos que se visten, propuso un desplazamiento radical: dejar de entender la moda como un fenómeno superficial o meramente estético, para abordarla como una práctica fundamental en la producción de mundo.

Lejos de situar el vestir en el ámbito de lo accesorio, Coccia planteó que la ropa constituye una de las primeras tecnologías mediante las cuales los humanos transforman su relación con el entorno. Vestirse, señaló, no es solo cubrir el cuerpo, sino modificar sus condiciones de existencia: alterar su temperatura, su visibilidad, su inscripción social y su relación con otros cuerpos y materiales. En este sentido, la moda aparece como una forma de filosofía material, en tanto interviene directamente en la definición de lo que un cuerpo puede ser.
Uno de los ejes más sugerentes de la charla fue la idea de que la moda opera como una forma de pensamiento material y sensible. A diferencia de la filosofía tradicional, que se despliega en conceptos abstractos, la moda piensa a través de fibras, texturas, colores y ensamblajes. “Crear conceptos que se visten” implica reconocer que las ideas no solo se formulan en el lenguaje, sino también en la materia: en la manera en que los tejidos configuran sensibilidades, afectos y formas de habitar el mundo.
En esta línea, Coccia propuso entender la ropa como un dispositivo planetario, en la medida en que conecta múltiples escalas: desde las fibras y los procesos industriales hasta los circuitos globales de producción y circulación. Cada prenda, sugirió, condensa relaciones ecológicas, económicas y culturales, inscribiendo al cuerpo en una red de interdependencias que excede lo humano.
Asimismo, subrayó el carácter transformador y metamórfico del vestir. La moda no fija identidades, sino que las vuelve inestables, abiertas y en constante devenir. Vestirse es, en este sentido, una práctica de experimentación ontológica: una forma de ensayar otros modos de ser, de aparecer y de relacionarse.

Tras la presentación, se realizó un conversatorio junto a Sofía Calvo, periodista y MBA en Dirección de Empresas (PUCV), moderado por Paola Moreno. La conversación permitió ampliar las ideas expuestas, situándolas en el contexto contemporáneo de la industria de la moda, sus tensiones socioambientales y sus potencialidades como campo crítico y creativo.