Publicado el 31 de marzo, 2017

Órtesis con impresión 3D para niños en Hospital Dr. Exequiel González Cortés

Categoría(s): Docentes - Investigación - Proyecto

Un equipo interdisciplinario compuesto por profesionales de la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Dr. Exequiel González Cortés, coordinado por la Terapeuta Ocupacional y Docente de la Universidad de Chile, Ignacia Sáez, junto al diseñador y docente de la Universidad Católica, Iván Caro, y la Empresa DEMED, están desarrollando un sistema para fabricar órtesis (apoyo u otro dispositivo externo aplicado al cuerpo para modificar los aspectos funcionales o estructurales del sistema neuromusculoesquelético) personalizadas de alta complejidad por modelado digital e impresión 3D.

El primer caso beneficiado por esta iniciativa corresponde a Constanza Muñoz, paciente de 1 año y 8 meses, con diagnóstico de parálisis braquial obstétrica. Esta patología compromete a una de las extremidades superiores provocando una alteración de la sensibilidad y la movilidad.

En este contexto, el equipo de rehabilitación estimó que la paciente se beneficiaría de una órtesis para el brazo izquierdo que mejorará el posicionamiento de manera dinámica. Es decir, que el dispositivo de apoyo permitiera limitar la movilidad del hombro, modificar el rango del codo y al mismo tiempo, mantener la posición de la muñeca y mano.

Para abordar este caso, inicialmente el equipo de trabajo obtuvo una serie de imágenes en tres dimensiones con un scanner láser 3D de última generación. Esta herramienta permitió obtener una reproducción fidedigna del segmento corporal de la paciente.

Posteriormente, se modeló una órtesis que en su diseño contempló la estructura física de la paciente, los objetivos clínicos del tratamiento y los requerimientos de la familia. Combinar estos tres aspectos es sumamente importante para el éxito del proceso y la adherencia al tratamiento.

La Terapeuta Ocupacional, Ignacia Sáez, comentó que “la incorporación de tecnologías es importante, no tan sólo para la condición de vida de la paciente y su familia, sino también para mejorar la eficiencia y calidad de atención brindada por el equipo. Además, es vital incluir estrategias de prevención en el tratamiento, que reduzcan la posible aparición de futuras complicaciones asociadas a patología de base, las que podrían causar deformidades, dolor y disminución o pérdida de función”.

Romina, mamá de Constanza señala que “estoy muy satisfecha con los resultados, es fácil de usar y es bonita, incluso le escribieron su nombre. Sabemos que es difícil acceder a tan alta tecnología, por eso lo valoramos tanto”.

Finalmente, el modelo digital desarrollado se fabrica por impresión 3D, la que permite obtener una estructura termo-plástica de geometría compleja articulada y de alta resistencia, a través de un proceso de fabricación aditiva se obtiene la solución personalizada para cada paciente. Desarrollando este sistema de manufactura se puede atender a pacientes complejos con mayor exactitud.

“La impresión 3D permite desarrollar piezas funcionales que no solo integren requerimientos físicos sino que también incluyan diseños atractivos que permite una mayor vinculación con la órtesis y compromiso con el tratamiento” nos dice el diseñador Iván Caro, académico a cargo del trabajo interdisciplinario entre el equipo de Rehabilitación del HEGC y una oportunidad de desarrollo técnico digital.