Navegación y percepción del espacio en los nuevos artefactos de la modernidad

Con la inauguración del primer shopping mall en Santiago en 1982, se inaugura una nueva modalidad de espacio público en nuestro país. La calle, escenario natural para el intercambio comercial, es reemplazada por recintos privados de uso público. Aquí, el lugar es controlado y monitoreado constantemente, tanto en lo que respecta a su confort ambiental como al tipo de personas que lo visita y  las prácticas que en él se realizan. Con el paso de los años, estos espacios se han masificado y complejizado, llegando en algunos casos a alcanzar los 180,000 m2 y pasando a formar parte de la cotidianidad de una gran cantidad de chilenos. En comunas con habitantes de menores ingresos, donde la infraestructura pública y de servicios es más escasa, los malls se han convertido en espacios que permiten acceder a los beneficios de la vida moderna. La complejización de los shopping malls ha producido, entre otras cosas, una mayor dificultad para acceder y orientarse dentro de ellos. Así, tareas tan triviales como estacionar el auto y encontrar la entrada para acceder al cine, se torna una experiencia desgastante y frustrante para muchas personas. Este trabajo investiga, mediante una aproximación etnográfica, la experiencia de llegada y recorrido de 37 personas en el mall más antiguo del país, Parque Arauco, en el que se observó cómo éstas interactuaban con el espacio y la información presente en el medio para orientarse dentro del recinto. Los resultados muestran que muchas personas perciben el mall como un espacio amenazante, donde ni la arquitectura ni la información disponible parece facilitar la navegación o las tareas de orientación (wayfinding). Para sobrellevar esta dificultad, las personas utilizan varias estrategias, desde recurrir a hitos como tiendas anclas o lugares de comida, hasta la interacción permanentemente con agentes oficiales y no oficiales del mall para recabar información.