El origen de la Escuela de Diseño se remonta a 1947. Un decreto promulgado por Monseñor Carlos Casanueva da vida a la entonces llamada Escuela de Decoración de Interiores, administrada por la Institución Teresiana, con patrocinio de la Universidad Católica e independencia de la Facultad de Arquitectura. La Institución tenía como misión entregar educación superior a mujeres que hasta ese momento no tenían participación en la vida universitaria del país.

En 1955 la escuela adopta el nombre de Escuela de Diseño Industrial, influenciada por el éxito de programas Bauhaus en algunas escuelas norteamericanas, triplicándose en los siguientes diez años el número de estudiantes.

Bajo la dirección del arquitecto Luis Moreno, en 1962, la escuela toma el rumbo que la ha distinguido hasta hoy, pasando a llamarse Escuela de Diseño, abriendo sus contenidos de lo estrictamente industrial a las distintas áreas de producción del diseño: gráfica, textil, industrial, espacios, entre otros, además de reforzar el trabajo de talleres.